originales de Ashford Global. Antes de morir, había dejado sus participaciones protegidas en un fideicomiso del que yo era beneficiaria.
Nunca me había interesado demasiado por aquella fortuna. Después del accidente, mi única preocupación había sido sobrevivir.
Preston lo sabía.
Y había aprovechado mi dolor para hacerme creer que no podía vivir sin él.
—¿Qué quieres que haga? —pregunté.
Gideon abrió un cajón y sacó una caja larga, negra y elegante.
—Quiero que vayas a esa gala.
—Cassidy ha impuesto el código de vestimenta precisamente para humillarme.
—Lo sé.
—Mi