Salí de prisión después de casi 4 años por un fraude que nunca cometí. Mi esposo se quedó con mi empresa y mi propia hermana dejó de contestarme. Una anciana fue la única que me dio trabajo. Una noche preguntó: “¿Por qué estuviste en prisión?”. Se lo conté todo. Ella guardó silencio, sacó su teléfono y me mostró el mensaje que mi hermana jamás imaginó que yo vería.

Mariana necesitaba descubrir qué más habían hecho con él.

Parte 3

Mariana no durmió.

A las 2 de la madrugada seguía sentada frente a la mesa de la cocina.

Escribió 3 preguntas.

¿Quién presentó el poder?

¿Quién recibió el dinero?

¿Y qué otros bienes habían movido mientras ella estaba encerrada?

Al amanecer llamó a Sofía.

Horas después estaban solicitando copias certificadas en el Registro Público de la Propiedad.

La casa continuaba registrada a nombre de Mariana.

Pero tenía un gravamen constituido durante su encarcelamiento.

La documentación mencionaba un poder notarial