Parte 1
Durante casi dos años, mi esposo creyó que yo seguía completamente ciega.
Lo que nunca imaginó fue que, cuando mis ojos empezaron a distinguir sombras otra vez, la primera cosa realmente importante que vería sería a él escondiendo una maleta debajo de nuestra cama.
Me llamo Valeria Torres, tengo 33 años y vivo en Guadalajara. Antes del accidente trabajaba como diseñadora gráfica. Pasaba horas distinguiendo tonos que para otras personas parecían idénticos, corrigiendo letras, imágenes y pequeños detalles.
Entonces, una noche de noviembre, un conductor perdió el control