Salí de prisión después de casi 4 años por un fraude que nunca cometí. Mi esposo se quedó con mi empresa y mi propia hermana dejó de contestarme. Una anciana fue la única que me dio trabajo. Una noche preguntó: “¿Por qué estuviste en prisión?”. Se lo conté todo. Ella guardó silencio, sacó su teléfono y me mostró el mensaje que mi hermana jamás imaginó que yo vería.

entregas.

Era una empresa usada para triangular dinero.

Varios pagos terminaron en cuentas relacionadas con una sociedad donde Esteban figuraba como beneficiario.

Otros fueron transferidos después de que Mariana ya estuviera en prisión.

—Ahí está el problema para ellos —dijo Ramiro—. Pueden intentar explicar una firma. No pueden explicar por qué siguieron sacando dinero cuando tú ya no tenías acceso a nada.

La investigación también mostró cómo habían construido la acusación.

Verónica tenía acceso administrativo.

Durante las semanas del hospital obtuvo el teléfono de Mariana varias veces.

Esteban generaba las