lugar en un hogar.
No necesitaba una casa grande.
No necesitaba muebles caros.
Ni siquiera necesitaba que todo estuviera perfecto.
Le bastaba una cocina pequeña, una olla sobre el fuego y alguien sentado cerca de ella.
Para Grace, cuidar a su familia nunca fue una obligación que necesitara reconocimiento.
Era simplemente la manera que tenía de amar.
Cuando yo era niño, no entendía muchas de las cosas que hacía.
Pensaba que la comida aparecía en la mesa.
Que la ropa limpia simplemente estaba allí.
Que alguien recordaría mis citas, mis