cocina de Daniel. “No puedo hacer esto solo”, decía el papel. Cinco palabras que representaban la claudicación de un padre biológico ante el peso de la responsabilidad. Fue un golpe devastador que dejó a Marcos oficialmente bajo el cuidado exclusivo de un hombre que solo quería ser su tío.
Daniel desapareció sin dejar rastro, sin un número de contacto ni una dirección. Su huida fue un acto de cobardía que contrastaba violentamente con la valentía que Tomás empezaba a cultivar en su nuevo rol cotidiano, enfrentando el desafío con un