espíritu de alto rendimiento emocional.
La incapacidad de afrontar la responsabilidad paterna
Daniel siempre había sido alguien que buscaba la salida fácil, pero nadie imaginó que abandonaría a su propio hijo. Su incapacidad para gestionar el duelo y la paternidad lo llevó a buscar un refugio egoísta lejos de las obligaciones. Esta deserción dejó una cicatriz profunda en la historia de la familia, pero también abrió espacio para un vínculo nuevo.
La ausencia de Daniel obligó a Tomás a aprender sobre la marcha, desde cambiar pañales hasta consolar llantos nocturnos