Nochebuena había salvado a Elena y Lucía.
Porque sabía la verdad.
Aquella noche, tres personas llegaron a una cafetería sintiéndose perdidas de maneras distintas.
Y las tres salieron de allí con algo que no sabían que todavía podían encontrar.
Esperanza.
Una segunda oportunidad.
Y, con el tiempo, una familia.