control. El motor derecho arrancaba durante unos segundos, emitía un sonido irregular y volvía a detenerse.
—Necesitamos una pieza del fabricante —explicó Sergio Lafuente, responsable del hangar—. Puede tardar entre 10 y 12 días.
Alejandro lo miró como si acabara de escuchar una sentencia.
—Mi hija quizá no tenga 12 días.
Nadie contestó.
Inés Valdés tenía 23 años. Después de meses recibiendo tratamiento especializado en Suiza, su estado había sufrido una complicación inesperada. Alejandro debía viajar hasta allí, acompañarla y decidir junto al equipo médico el siguiente paso.
El problema