8 personas pasaron por alto. Porque tuviste el valor de hablar cuando todos podían reírse de ti. Y porque después, cuando ya habías demostrado lo que sabías, seguiste preocupándote más por que llegáramos que por recibir reconocimiento.
Marta permaneció en silencio.
Alejandro añadió:
—Yo llevo media vida contratando currículos. Aquel día aprendí que a veces el talento está limpiando el suelo delante de nosotros y nadie se molesta en preguntar su nombre.
Marta firmó.
3 años después terminó sus estudios con una de las mejores calificaciones de su promoción.
Inés