Y algunas noches, cuando… El ático le parecía un monumento a algo que aún no había comprendido del todo. Recordaba un estudio en el Bronx con una luz parpadeante y una mujer que sostenía a su hija y decía “Estoy trabajando en ello” con una voz que sonaba…
como la de su madre.
Y pensó: eso es.
Esa es la clave.
No el mármol. No el arte. No el ático ni la ciudad que se extendía cuarenta y siete pisos más abajo.
El trabajo en ello.
El quedarse en la