está Iván?
Él respondió con un hilo de voz.
—En el Hospital General de Monterrey.
Y no sabemos cuánto tiempo más podrá esperar.
**¿Qué pasó después…? Parte 3:…**
**Parte 3**
Llegué al hospital de Monterrey al amanecer llevando la misma caja de cartón que un año antes él se negó a recibir.
Dentro seguían las cartas.
El dulce de nuez ya no existía.
Pero aquellas hojas escritas por un niño seguían conservando el mismo valor.
El abogado me condujo hasta una habitación de terapia intermedia.
Cuando entré, apenas reconocí a