EL HOMBRE AL QUE CRIÉ COMO A MI PROPIO HIJO

imagina.
No respondí.
Él abrió lentamente el expediente.
Dentro había recortes de prensa, demandas mercantiles, estados financieros y varios documentos judiciales.
La empresa que convirtió a Iván en uno de los empresarios más jóvenes del norte del país había quebrado después de que dos socios desviaran millones de pesos utilizando contratos falsificados.
Los bancos congelaron las cuentas.
Los inversionistas iniciaron demandas.
Los medios comenzaron a hablar de fraude antes de que terminara la investigación.
Pero eso no era lo peor.
El abogado sacó una carpeta médica.
—Hace cuatro meses le