una autorización que Elena nunca me dio. Conseguí asesoría propia porque mi nombre figuraba en la solicitud. Mi madre me esperaba junto a la entrada de mi edificio aquella noche. Llevaba una bolsa con pan dulce y una carta que había escrito de su puño y letra. —Vine a pedirte que no hables contra mí —dijo. La llevé a la banca del área común. No le permití entrar al departamento de Elena y mío. Blanca me mostró la carta. Decía que todo había sido una confusión y que mi esposa
MI MADRE ROBÓ LA TARJETA DE MI ESPOSA Y ME LLAMÓ FURIOSA CUANDO EL BANCO RECHAZÓ LA COMPRA; REGRESÉ DISPUESTO A DEFENDERLA, PERO ENCONTRÉ MI CASA VACÍA, PAPELES DE DIVORCIO Y 12 FOTOGRAFÍAS IMPOSIBLES DE EXPLICAR