préstamo usando la casa de mamá como garantía?
—No es tan simple.
—Aquí está su nombre.
—Porque la propiedad está a su nombre.
—¡Exactamente!
Megan lanzó el documento sobre la mesa.
—¿Ella sabía esto?
Ethan respiró hondo.
—Necesitamos dinero para su tratamiento.
Yo me eché a reír.
—Esa era la historia que ibas a utilizar.
—Era para pagar sus gastos.
—Entonces quizá quieras explicarnos por qué el borrador del préstamo habla de doscientos cincuenta mil dólares.
Megan me miró.
La cantidad cayó como una piedra.
—¿Doscientos cincuenta mil?
—Sí.
—¿Cuánto