que no se metiera en problemas.
La escuela falló.
El director falló.
Pero yo tampoco había estado a la altura.
La revisión terminó reconociendo graves deficiencias en el procedimiento de expulsión.
La sanción fue anulada.
El expediente de Emiliano fue corregido.
El director dejó su cargo meses después.
La institución anunció cambios en la recepción y conservación de testimonios.
Todo aquello era importante.
Pero había una cosa que ninguna resolución podía devolver.
Los tres años que Emiliano había perdido.
No podía recuperar las clases a las que nunca asistió.
Los