miedo en una decisión sobre tu vida. Doblé la hoja. —No puedes seguir castigándote otros 30 años. —¿Y tú? —¿Yo qué? —Llevas 26 años justificando a un hombre que terminó diciéndote que nunca te amó. Tal vez los 2 somos buenos para quedarnos demasiado tiempo dentro de nuestras propias decisiones. No me gustó escucharlo. Esa tarde llamé a Mariana. —Tu papá y yo vamos a divorciarnos. —¿Por Verónica? —Por muchas cosas. Verónica solo quitó la última venda. Le conté de Amalia y Mateo. —Entonces él fue tu novio antes de
# DESPUÉS DE 26 AÑOS, MI ESPOSO DIJO QUE NUNCA ME AMÓ Y QUE HABÍA OTRA MUJER; EN 10 MINUTOS EMPAQUÉ SU VIDA, LE PEDÍ LAS LLAVES Y SAQUÉ LA CARTA QUE LLEVABA 34 DÍAS OCULTANDO… SIN SABER QUE CAMBIARÍA TODO