la pierna derecha. Pero la mirada era la misma. —Elena. Solo escuchar mi nombre en su voz me hizo sentir 22 y 52 al mismo tiempo. Saqué una de las cartas. —Amalia me contó. Miró el sobre. —No debía darte eso. —Tampoco debías decidir mi vida. —Lo sé. —Yo te escribí casi todos los días. —¿Qué? Saqué 3 de mis sobres. Los tomó como si pesaran demasiado. —Amalia me dijo que nunca escribiste. —A mí me dijeron que ibas a casarte. Se sentó. —Yo le pedí que te alejara. No
# DESPUÉS DE 26 AÑOS, MI ESPOSO DIJO QUE NUNCA ME AMÓ Y QUE HABÍA OTRA MUJER; EN 10 MINUTOS EMPAQUÉ SU VIDA, LE PEDÍ LAS LLAVES Y SAQUÉ LA CARTA QUE LLEVABA 34 DÍAS OCULTANDO… SIN SABER QUE CAMBIARÍA TODO