ME ARROJÓ A UN FOSO DE SERPIENTES PARA COMPLACER A SU AMANTE… SIETE AÑOS DESPUÉS, VOLVIÓ A VERME Y CAYÓ DE RODILLAS

buena agencia de viajes.

Daniel sonrió.

Cuando se marchó, abrí el cajón donde guardaba unos pocos objetos personales.

Allí estaba el collar de la bala.

Lo había llevado conmigo a Dubái, incapaz de desprenderme de él durante los primeros años.

Recordé sus palabras.

«Desde hoy, mi vida te pertenece».

Durante mucho tiempo había confundido aquella promesa con una prueba de amor.

Ahora entendía su verdadero significado.

Una vida no puede entregarse como propiedad.

Ni siquiera en nombre del amor.

Me quité el collar que aún conservaba guardado, rompí la cadena