ME ARROJÓ A UN FOSO DE SERPIENTES PARA COMPLACER A SU AMANTE… SIETE AÑOS DESPUÉS, VOLVIÓ A VERME Y CAYÓ DE RODILLAS

rodeado de asesores.

Su apariencia había cambiado.

Algunas canas destacaban sobre sus sienes. Tenía el rostro más delgado y unas sombras profundas bajo los ojos.

Pero seguía caminando con la seguridad de quien está acostumbrado a que todos se aparten.

Hasta que me vio.

Se detuvo tan bruscamente que uno de sus asistentes casi chocó contra él.

—Evelyn…

Su voz apenas fue un susurro.

Lo miré sin levantarme.

—Señor Blackwood. Tome asiento, por favor.

No reaccionó.

Sus ojos recorrieron mi rostro, mis manos y finalmente mi cuello desnudo.

Allí donde