ME ARROJÓ A UN FOSO DE SERPIENTES PARA COMPLACER A SU AMANTE… SIETE AÑOS DESPUÉS, VOLVIÓ A VERME Y CAYÓ DE RODILLAS

descansar en paz.

Adrian alzó la cabeza.

—Hay algo sobre aquella ceremonia que descubrí después.

No quería escucharlo.

Pero entonces pronunció una frase que me obligó a detenerme.

—Sophie nunca necesitó las cenizas de tu padre. Lo organizó todo para encontrar un documento que creía enterrado con él.

Me volví lentamente.

—¿Qué documento?

Adrian miró a ambos lados del pasillo.

—El título original de una concesión minera. La misma que tu empresa pretende desarrollar ahora.

Sentí un escalofrío.

Mi padre había dedicado sus últimos años a proteger aquellos derechos.

—Explícate.