nunca confundas el sacrificio con el amor.
Una persona que te ama puede equivocarse y causarte dolor. Lo que no debe hacer es utilizar ese dolor para mantenerte a su lado.
No heredaste mi nombre para defender un imperio.
Lo heredaste para recordar que siempre tendrás un lugar al que pertenecer.
Ese lugar eres tú misma.
Con todo mi amor,
Papá».
Apreté la carta contra mi pecho.
Lloré como no lo había hecho durante siete años.
No por Adrian.
No por Sophie.
Lloré por la mujer que había sido, por