adopción y una fotografía de un recién nacido con una diminuta pulsera hospitalaria alrededor de la muñeca.
Colocó la fotografía sobre la mesa.
—El hombre que te crio no es tu padre biológico —susurró.
La habitación quedó en silencio.
Me quedé mirando a mi madre.
—Eso es imposible. Papá es mi padre.
Mi padre cerró los ojos.
—Te crie como si fueras mi propia hija porque amaba a tu madre. Conocía la verdad antes de que nacieras, pero le prometí que jamás te lo contaría.
Sentí como si el suelo