revocarlo por ti.
Tenías que hacerlo personalmente.
Elena dejó pasar unos segundos.
Después dijo:
—Yo también te oculté algo.
Mauricio frunció el ceño.
—¿Qué?
Ella tomó los documentos.
—Puedo leerlos.
Él no reaccionó.
—¿Cómo?
—Con dificultad.
Pero puedo.
Mauricio seguía sin entender.
Elena lo miró directamente.
—Estoy recuperando la vista.
La expresión de Mauricio cambió por completo.
—¿Qué dijiste?
—Hace 5 semanas empecé a distinguir luces.
Después sombras.
Fui al oftalmólogo con Verónica.
Mi visión está regresando.
Mauricio se levantó.
—¿Puedes verme?
—Sí.
Él se quedó inmóvil.
—¿Desde cuándo?
—Desde