partir de entonces organizaron una red sencilla.
2 tardes por semana Elena tendría apoyo de una asistente durante su rehabilitación.
Verónica la acompañaría a algunas consultas.
Mauricio recuperaría tiempo para sí mismo.
Y Elena comenzó a moverse sola nuevamente.
La primera vez que fue a una cafetería sin él, Mauricio quiso ofrecerse a llevarla.
Se detuvo a mitad de la frase.
—¿Quieres que vaya contigo?
Elena sonrió.
—No.
—Está bien.
—Pero puedes invitarme un café cuando vuelva.
—Trato hecho.
También comenzaron terapia de pareja con Jimena.
En la primera sesión