y Ramiro, quien participaba en la investigación.
Pero Ramiro había estado con él cuando prepararon la cifra.
La traición empezaba a tener un rostro.
Esa misma noche, Ernesto avisó que Daniel había regresado a la oficina después de que todos se marcharan.
Dijo que había olvidado unos documentos.
Sin embargo, las cámaras del pasillo mostraban algo diferente.
Daniel entró directamente a la sala de juntas.
Se acercó al ficus, apartó cuidadosamente dos hojas y manipuló algo entre las ramas.
Cuando salió, no llevaba ningún documento.
Ramiro guardó la grabación y