poner las manos.
— ¿Qué significa esto, licenciado?
Héctor señaló la silla.
—Siéntate. Quiero que me expliques por qué una información que solamente compartí contigo terminó en manos de Mauricio Barragán.
Daniel miró al abogado.
—No entiendo.
—Noventa y seis millones de pesos —respondió Héctor—. Te lo dije el viernes. El lunes, la competencia ofreció exactamente esa cantidad a nuestro proveedor.
—Puede ser una coincidencia.
Ramiro colocó otra hoja sobre la mesa.
—Y también debe ser coincidencia que entraras repetidamente a la sala de juntas fuera del horario laboral.
Daniel se