Mi esposo me pidió el divorcio mientras yo esperaba a su hija… pero se enfureció cuando acepté marcharme

ella, por favor. Quiero que estemos juntos.

Adrian Sterling no apartó la vista de la carretera.

No explicó quién era aquella mujer. Tampoco respondió a su petición. Simplemente extendió la mano y cortó la llamada.

En ese instante fui lo bastante ingenua como para creer que aquel gesto era su respuesta.

Pensé que la había rechazado.

Esa misma noche, su abogado personal entró en nuestra habitación y colocó sobre la mesa un acuerdo de divorcio perfectamente preparado.

Levanté la vista hacia Adrian.

Permanecía de pie a unos pasos de mí,