entre sí, aterrados ante el desastre financiero y mediático que se avecinaba.
—¿Y cuál es el segundo camino, señor Harrison? —preguntó el tesorero con un hilo de voz.
—El segundo camino es la restitución inmediata y vitalicia de la beca de excelencia de Maya, con honores públicos. La contratación de un equipo médico que asuma la rehabilitación total de su madre con cargo al fondo escolar, y la creación de un departamento permanente de apoyo a estudiantes en riesgo. Ustedes deciden si quieren ser educadores o criminales de cuello blanco.