Fui sola a la Gran Muralla porque mi esposo tenía que trabajar… y encontré su candado de amor con otra mujerFui sola a la Gran Muralla porque mi esposo tenía que trabajar… y encontré su candado de amor con otra mujer

con esa energía luminosa de quien no carga dudas.

Yo, en cambio, sentía cada paso como si descendiera no de la Gran Muralla, sino de una vida entera construida sobre mentiras.

Ella hablaba sin parar.

—Mi esposo siempre se preocupa demasiado. Dice que soy torpe, pero en realidad solo exagera. El año pasado, cuando vinimos a poner el candado, llovía muchísimo. Yo quería rendirme a mitad de camino, pero él me cargó casi veinte minutos.

Se rió, avergonzada.

—Me dio tanta pena que la gente nos mirara, pero él dijo