Fui sola a la Gran Muralla porque mi esposo tenía que trabajar… y encontré su candado de amor con otra mujerFui sola a la Gran Muralla porque mi esposo tenía que trabajar… y encontré su candado de amor con otra mujer

tomar una foto y mandársela con un mensaje ligero:

“Mira, encontré tu doble romántico.”

Pero antes de hacerlo, una chica joven se acercó a mi lado.

Tendría poco más de veinte años. Llevaba una bufanda blanca, mejillas sonrosadas por el viento y esa felicidad transparente de quienes creen que el mundo todavía no sabe mentir.

—Ese candado es muy especial —me dijo con una sonrisa—. Lo colgué con mi esposo el año pasado.

Mi dedo se quedó congelado sobre la pantalla.

—¿Tu esposo?

Ella asintió, orgullosa.

—Sí. Es nuestro candado