pronunció unas palabras que jamás olvidaré.
—Si les habla del segundo bebé, tendrá que explicar también por qué Adrian nunca debió sobrevivir a aquel tratamiento.
La llamada terminó.
Adrian permaneció inmóvil.
—¿Qué quiso decir mi madre?
Samuel comenzó a llorar.
Y entonces comprendí que la desaparición de mi hijo no era el único secreto que aquella familia había enterrado.
El médico abrió lentamente su maletín.
Sacó un sobre sellado y lo colocó frente a nosotros.
En el exterior aparecían dos nombres.
Ethan Cole.
Elijah Cole.
Debajo había una anotación escrita