escuela junto a su abuela.
—Entonces firma antes del viernes.
Cuando salió, Alejandro llamó a Valeria.
—Ricardo está usando a Sofía para amenazarme.
—No lo enfrentes con tus hombres.
Conserva todo y denuncia cualquier amenaza concreta.
—Hay algo más.
Alejandro contempló su propia firma.
—Quiero saber exactamente qué documentos me ocultaron antes de que murieran aquellos trabajadores.
Valeria guardó silencio.
—Alejandro, debemos revisar también algo que tú recibiste después del incendio.
—¿Qué cosa?
—Un correo donde te advertían que los reportes habían sido alterados.
Él frunció el ceño.
—Yo nunca