Catorce Años Después, Mason Tuvo Que Elegir A Quién Llamar Su Padre-mdue

David tragó saliva.

—Lo sé.

—Era tu hijo.

Esta vez no sonó como una defensa.

Sonó como una confesión.

David miró hacia Mason.

—¿Crees que algún día pueda conocerlo de verdad?

Yo tardé en responder.

Durante años había imaginado ese momento de muchas maneras.

Había imaginado gritar.

Había imaginado decirle que se fuera.

 

El resto lo encontrará en la página siguiente.

Había imaginado preguntarle cómo había podido abandonar a un niño cuatro años después de perder a su esposa.

Pero ninguna de esas cosas parecía importante frente a lo