Una niña de 7 años entró empapada a la comisaría sosteniendo a su hermana gemela y dijo: —Mi papá la obligó a beber algo. Luego se quitó el zapato y sacó una jeringa escondida bajo la plantilla. 11 minutos después, una camioneta negra frenó frente a la puerta. La niña miró por el cristal, empezó a temblar y susurró: —Es él. La agente vio al hombre acercarse… y cerró la comisaría con llave.kara

que Mariana había preparado todo para perjudicarlo.

Más tarde cambió nuevamente la versión y volvió a hablar de un error médico.

Pero existían demasiadas piezas que encajaban.

La jeringa que Camila escondió.

La segunda jeringa dentro de la mochila.

Los registros de farmacia.

Las cámaras de la comandancia.

Sus búsquedas digitales.

El reporte falso sobre la supuesta fuga.

Y sobre todo, el testimonio de Camila.

La fiscal que llevaba el caso me contó algo después de entrevistarla.

—Nunca añadió detalles para hacer la historia más dramática.

—Eso es bueno.

—Es