Una niña de 7 años entró empapada a la comisaría sosteniendo a su hermana gemela y dijo: —Mi papá la obligó a beber algo. Luego se quitó el zapato y sacó una jeringa escondida bajo la plantilla. 11 minutos después, una camioneta negra frenó frente a la puerta. La niña miró por el cristal, empezó a temblar y susurró: —Es él. La agente vio al hombre acercarse… y cerró la comisaría con llave.kara

Parte 1

La niña de 7 años entró a la comandancia empapada por la lluvia, sujetando a su hermana gemela por la cintura.

La otra apenas podía caminar.

Yo estaba terminando un reporte cuando escuché su voz.

—Mi papá le puso algo en la panza a mi hermana.

Levanté la mirada.

La niña tragó saliva kara.

—La obligó a tomarlo y dijo que no podíamos contárselo a nadie.

Mi nombre es Lucía Morales. Tenía 43 años y llevaba 18 trabajando como policía municipal en Querétaro. Creía que después de tantos