Parte 1
La niña de 7 años entró a la comandancia empapada por la lluvia, sujetando a su hermana gemela por la cintura.
La otra apenas podía caminar.
Yo estaba terminando un reporte cuando escuché su voz.
—Mi papá le puso algo en la panza a mi hermana.
Levanté la mirada.
La niña tragó saliva kara.
—La obligó a tomarlo y dijo que no podíamos contárselo a nadie.
Mi nombre es Lucía Morales. Tenía 43 años y llevaba 18 trabajando como policía municipal en Querétaro. Creía que después de tantos