El millonario fingió viajar a Europa… y las cámaras revelaron quién aterrorizaba a sus hijas

niñas: cómo le gustaban los molletes a Daniela, qué canción calmaba a Martina y dónde guardaban sus tareas.
Pero Patricia llevaba semanas sembrando dudas.
Primero desapareció una pulsera.
Después dijo que las niñas obedecían más a la empleada que a ella.
Luego aseguró que Rosa revisaba cajones, escuchaba conversaciones y se comportaba como si la casa le perteneciera.
La duda no entró de golpe. Se metió poco a poco, como humedad por una pared.
Por eso Emiliano fingió el viaje.
Desde una sala de monitoreo oculta, observó las cámaras instaladas