años! ¡No sabe lo que está haciendo!
Entonces Margaret levantó lentamente la mano.
—Déjalo continuar.
Richard se volvió hacia ella.
—¡Mamá!
—He dicho que continúe.
Oliver pulsó otro botón.
La pantalla mostró una transferencia mensual durante los últimos cinco años.
Millones de dólares.
Todos enviados desde una cuenta de la empresa familiar hacia una sociedad desconocida.
Debajo apareció un documento firmado por Richard.
Margaret se acercó a la pantalla.
Su expresión cambió.
—Esa sociedad…
Oliver asintió.
—Está a nombre de Vanessa.
Vanessa retrocedió.
—Eso no significa nada.
—Entonces quizá esto