El policía humilló a un abuelo en el parque sin saber que estaba tocando al hombre equivocado

un coche oficial se detuvo junto a la acera.

Bajó la ventanilla.

Era Alberto Flores, concejal del municipio.

—Inspector, ¿todo bajo control?

Ricardo se enderezó.

—Sí, señor concejal. Un problema menor. Allanamiento y desobediencia.

Alberto miró a don Manuel esposado en el suelo.

Por un instante pareció reconocerlo.

Pero decidió no hacerlo.

—Bien. Hay que mantener este parque seguro.

Subió la ventanilla y se marchó.

Sergio levantó a don Manuel de un tirón y lo llevó hacia el coche patrulla.

La gente abrió paso.

Móviles en alto.

Cuarenta cámaras grabando.