El policía humilló a un abuelo en el parque sin saber que estaba tocando al hombre equivocado

Miró por la ventanilla.

Don Manuel estaba sentado con los ojos cerrados y las manos apoyadas sobre las rodillas.

Entonces ya no hubo duda.

Era él.

El hombre que le había salvado la vida profesional.

Javier buscó a Marta.

—Sala de archivo. Ahora.

Cuando estuvieron solos, Javier habló bajo, pero cada palabra pesaba.

—El hombre que trajeron es Manuel Rivas. Director de la Agencia Nacional.

Marta abrió mucho los ojos.

—El sistema lo confirmó. Ricardo cerró el portátil y ordenó borrar la alerta.

Javier sintió un golpe en el estómago.

—