no llevaba el chaleco gris.
Ahora vestía traje azul oscuro y una placa federal en el cinturón.
Nadie se atrevió a cruzarse en su camino.
En la sala de reuniones estaban Sergio Molina, Ricardo Cruz y Alberto Flores sentados frente a una mesa larga.
A su lado, abogados de oficio.
Detrás, agentes federales.
El fiscal general Adrián Montes presidía la reunión.
—No estamos aquí para negociar —dijo—. Estamos aquí para mostrarles lo que hicieron y lo que viene después.
Elena conectó un portátil a la pantalla.
Apareció el parque.
Varias