El policía humilló a un abuelo en el parque sin saber que estaba tocando al hombre equivocado

detenido al director de la Agencia Nacional.

Y ahora la Agencia Nacional estaba dentro.

Javier Robles y Marta Salas estaban junto al pasillo.

Don Manuel pasó frente a ellos.

Javier hizo un gesto casi invisible.

Don Manuel lo devolvió.

Era suficiente.

Afuera, Carmen corrió hacia él.

Lo abrazó tan fuerte que a don Manuel le dolieron las costillas.

—¿Estás bien?

—Estoy bien.

—Manuel, por favor, dime que esto se acaba aquí.

Él miró la comisaría.

—No, Carmen. Aquí empieza.

Cuarenta y cinco minutos después, don Manuel volvió a entrar.

Ya