lavado de dinero, fraude en contratos públicos y conspiración para obstruir investigaciones.
Alberto se levantó.
—Soy representante electo. Tengo inmunidad.
El fiscal Montes lo miró sin emoción.
—Ningún cargo pone a nadie por encima de la ley.
Las esposas cerraron.
Clic.
El mismo sonido que don Manuel había escuchado una hora antes.
Pero esta vez no humillaba a un inocente.
Esta vez pesaba sobre los culpables.
Cuando los sacaron de la comisaría, medio pueblo estaba fuera.
Los testigos del parque.
Vecinos.
Reporteros locales.
Familias enteras.
La niña de cinco años