Habrá supervisión federal durante veinticuatro meses. Nuevos mandos. Nueva formación. Auditorías. Cámaras obligatorias. Revisión de expedientes.
Don Manuel buscó a Javier entre los agentes.
—Robles, acérquese.
Javier caminó con el corazón golpeándole el pecho.
—Hace siete años —dijo don Manuel—, usted estaba en una sala de interrogatorios, acusado falsamente por un superior corrupto. Yo le dije que la integridad no es cómoda, pero es necesaria.
Javier tragó saliva.
—Lo recuerdo, señor.
—Hoy lo demostró. Reconoció algo malo, reunió pruebas y no miró hacia otro lado.
Don Manuel sacó una placa