Mi madrastra llegó a mi graduación usando una copia exacta del último vestido que mi madre me cosió antes de morir… pero no sabía lo que aparecería en la pantalla kara

falda.

—Solo estoy tratando de imaginar a la mujer en la que te vas a convertir.

Ocho días después, mi mamá murió.

Durante meses no pude tocar aquel vestido.

Lo guardé cuidadosamente.

A veces abría el clóset solo para verlo.

No era ropa.

Era una despedida.

Seis meses después del funeral, mi papá nos sorprendió con una noticia.

Se iba a casar.

La mujer se llamaba Shirley.

Y lo peor era que yo ya la conocía.

Había sido amiga de mi madre.

No entendía cómo habían pasado de compartir recuerdos