plástico.
También encontraron un pedacito de papel deteriorado.
Solo se alcanzaban a leer algunas palabras escritas con la letra de mi madre:
Si algo me pasa, fue Javier.
Media hora después llegó la señora Lupita cargando una libreta azul contra el pecho.
—Intentó entrar.
—¿Javier?
—Fue a casa de tu mamá. Pero ya estábamos varios vecinos afuera.
Entregó la libreta a los agentes.
Había nombres.
Fechas.
Placas.
Recibos.
Transferencias.
Fotografías.
Montos escritos cuidadosamente.
Y una imagen de Javier junto a un hombre llamado Óscar afuera de una bodega.
Los investigadores