Ya estaba siendo financiada con dinero que aparentemente salía de la empresa.
Cuando Valeria regresó al hospital al cuarto día, encontró a Ernesto sentado.
Despierto.
Con Julián a su lado.
Se quedó paralizada.
—Ernesto…
Él colocó el teléfono sobre la mesa.
Y reprodujo una sola frase:
—Por fin te vas a morir…
Valeria perdió el color.
—Puedo explicarlo.
—Explícaselo a quienes están investigándolo.
Iván intentó desaparecer cuando supo que Ernesto seguía vivo, pero la documentación financiera ya había sido preservada.
El resto quedó en manos de las autoridades y de