Salí de prisión después de casi 4 años por un fraude que nunca cometí. Mi esposo se quedó con mi empresa y mi propia hermana dejó de contestarme. Una anciana fue la única que me dio trabajo. Una noche preguntó: “¿Por qué estuviste en prisión?”. Se lo conté todo. Ella guardó silencio, sacó su teléfono y me mostró el mensaje que mi hermana jamás imaginó que yo vería.

Parte 1

—Si vuelves a mencionar mi nombre, te juro que vas a regresar a prisión.

Verónica arrojó un sobre lleno de billetes a los pies de Mariana Salgado.

Mariana no se agachó.

Habían pasado apenas 19 días desde que salió del Centro Femenil de Reinserción Social. Todavía se despertaba sobresaltada cuando escuchaba una puerta cerrarse con fuerza. Todavía contaba los pasos hasta el baño sin darse cuenta.

Pero lo que más le dolió aquella tarde no fue la amenaza de su hermana.

Fue el reloj que Verónica llevaba en