Su cara quedó completamente blanca.
—Tú…
Saqué su nota.
La dejé frente a ella.
—Sí. Yo.
Beatriz miró a Rodrigo.
—Me dijiste que seguía allá.
—Eso creía.
La observé durante varios segundos.
—Querías saber quién vendría por mí.
No necesitaba señalar a nadie.
No había 6 policías alineados.
No había una escena de película.
Había algo peor para ellos.
Una abogada.
Un equipo forense digital.
Una directora financiera que había protegido los servidores.
Las cámaras del hotel.
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La aerolínea.
La policía tailandesa.
Los registros corporativos.
Y yo.
—Nadie vino