iba a descubrir que aquella noche existía, en buena parte, porque yo la había financiado.
Cuando mi camioneta llegó al hotel de Reforma, vi desde la ventana a Julián posando frente a las cámaras con Isabella tomada de su brazo.
Y entonces uno de los organizadores corrió hacia mi puerta y anunció por el radio:
—La señora Varela ya llegó. Avisen al consejo.
Si hubieras descubierto que tu pareja te escondía por vergüenza mientras usaba lo que construiste, ¿entrarías en silencio o lo enfrentarías en la parte 2?
PARTE 2